Con escalas urbanas muy marcadas el edificio se abre hacia el boulevard Marcelo T. de Alvear mediante una plaza de acceso peatonal. Los dos bloques de morfologías diferentes generan una pasante peatonal entre ambas calles y el acceso diferenciado a ambos edificios. Por un lado el personal del instituto y por otro el público con libre acceso a la sala de sorteos. un bloque sólido y vidriado se alza tomando la altura del perfil urbano sobre el boulevard Marcelo T. de Alvear y aloja la mayoría de las funciones del instituto.